Como parte de las sesiones establecidas por el Colegio de Arquitectos del Perú (CAP) y la ONG, Desarrollo Urbano Sostenible (DUS), se identificó que uno de los principales problemas que viene afectando a la región de Piura es el retraso del Proyecto Especial de Irrigación e Hidroenergético del Alto Piura (PEIHAP), el cual lleva 13 años de paralización, ha generado pérdidas incalculables.
El Proyecto Especial de Irrigación e Hidroenergético del Alto Piura contempla la ejecución de infraestructura social, económica y productiva de la región Piura. Esto, a través del incremento de la producción, productividad y competitividad agraria en el marco del desarrollo sostenible de la región Piura. Y cuenta con una inversión inicial aprobada de $ 6.169.434.061. Según el Ing. Marco Vargas Trelles, Gerente General del Proyecto Alto Piura, de acuerdo con información del portal del Gobierno Regional de Piura, este es el único proyecto de irrigación que cuenta la perforación de un túnel de trasvase avanzado. “Esta es una obra extraordinaria ubicada por encima de los 2200 msnm. Por lo que no es cualquier obra, es un trabajo de alta ingeniería”, indicó Vargas.
Pérdidas en la región
No obstante, y pese que el proyecto nace en 1986, su retraso ha perjudicado los niveles de vida de la población de la región Piura por la falta de canalización de 335 millones m³ de agua al año del Río Huancabamba al Rio Piura. Obra que será parte del Proyecto con la finalidad de abastecer de agua potable a las familias piuranas.
Por otro lado, el Ing. Rubén Gómez Sánchez, Director – Gerente de la empresa consultora Ingeniería y Servicios Tecnológicos S.A.C., indica que se destacó la relevancia del cierre de brechas de servicios básicos de infraestructura en la región. Así como la importancia por mejorar el índice de progreso social a partir de la obra pública. Esto es fundamental, teniendo en cuenta que como parte del impacto del PEIHAP, se generaría la ampliación de 19 mil Ha. y el mejoramiento de 31 mil Ha. para la reactivación agrícola. Asimismo, contribuirá con el incremento de la exportación de productos agrícolas, la elevación de la capacidad exportadora de energía eléctrica de la región 850 GW/h/año. Así como la generación de 75 mil puestos de trabajo directos y US $ 400 millones de valor bruto de producción agrícola.
Es fundamental que el Estado reactive la ejecución de proyectos paralizados, que no solo generan impacto y pérdidas en sus beneficiarios directos como pobladores de Alto Piura. Sino que impactan en la economía de la región y, por ende, del país. Asimismo, otro punto importante es el ordenamiento ambiental – rural, el cual no solo garantiza el cuidado de los recursos, sino que potencia su uso, permitiendo que la población pueda acceder a servicios elementales como el agua potable y alcantarillado. Esto es más importante en el norte, y en Piura. Teniendo en cuenta que en la región, 81% de la población no cuenta con estos servicios, según INEI.
Planificación urbana
Adicional a ello, este es otro tema relevante, ya que, regula la ejecución de proyectos, así como las áreas aptas para urbanizar, la zonificación para los medianos y largos comercios, complementada con escuelas, centros de salud y espacios públicos. La falta de ello genera retraso en el desarrollo social, obras inconclusas, desorden en las ciudades y aumento de la corrupción en la región.
La ejecución del PEIHAP, es solo un primer paso que se requiere para retomar el desarrollo y crecimiento de la región. El ordenamiento ambiental – rural y la planificación urbana, son medidas que complementarán la ejecución de diferentes. También contribuirán con el crecimiento ordenado y sostenible de la región. La carencia de voluntad política en ordenamiento territorial, nos lleva a perdidas innecesarias e incalculables.
Fuente: Nota de prensa
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Fuente: El Peruano
